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Testimonios de Meditación/Oración Colectiva
Hay muchos testamentos a los poderosos efectos de la meditación/oración colectiva. Nos gustaría compartir algunos aquí para inspiración. Si usted tiene algún testimonio que le gustaría compartir, por favor contactar PEDI.
- El “Minuto Silencioso” es un ejemplo histórico de la victoria de este esfuerzo. El concepto del “Minuto Silente” cada día fue desarrollado en Gran Bretaña en la Segunda Guerra Mundial. Se pidió a las personas de dedicar un minuto para orar para la paz a las nueve cada tarde. Este minuto dedicado recibió el apoyo del Rey George, Sir Winton Churchill y su Gabinete. También fue reconocido por el Presidente Roosevelt y observado en tierra firme y sobre el mar, en los campos de batalla, en los refugios antiaéreos, y en hospitales. Con el apoyo de Churchill, el BBC, el 10 de Noviembre, 1940, empezó a tocar las campanas del Big Ben sobre la radio como una señal para el Minuto Silente. Esto se continúo diariamente desde 1942 hasta el final de la guerra, sumando un total de millones de personas.
- Una anéctoda interesante pone énfasis sobre el poder profundo de la meditación grupal del Minuto Silente. En 1945, un oficial de inteligencia Británica estaba interrogando un oficial Nazi de alto rango. Le pregunto porque pensó que Alemania había perdido la guerra. Su respuesta fue, “Durante la guerra, tenían una arma secreta por la cual no podíamos encontrar ninguna medida contraria, cual no pudimos entender, pero era muy poderosa. Estaba asociado con el tocar del Big Ben cada atardecer. Creo que lo denominaban el “Minuto Silente”.
- Hace mucho que se sabe que los campos electromagnéticos in la naturaleza pueden afectar la presión atmosférica, y que los campos electromagnéticos de los humanos en oración grupal pueda crear lluvia o tornados. Una vez, con Swami Muktananda en South Fallsburg, NY había una preocupación sobre una sequía en Tejas. El grupo, incluyendo el fundador de PEDI, Grabriel, meditaron para que lloviera en Tejas. Bueno, primero llovió sobre ellos, cual no fue exactamente lo que se esperaba, y después llovió el día siguiente en Tejas. Podamos crear lluviapodemos crear un reinado de paz.

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